Noviembre 18 2008
No somos plantas, ni ficus, ni geranios…
Soy becaria en una “gran empresa”. Gran parte de la plantilla lo somos. No voy a decir en que consiste exactamente mi trabajo, pero me dedico a corregir los errores de gente que está cómodamente apoltronada en sus puestos y que, por supuesto, “sabe más que yo”. Creí que era la única en esta situación, pero hablando con más seres (no humanos, porque esa categoría ya la perdimos) en mi situación, aunque trabajando en diferentes áreas, me di cuenta de que esto era lo normal. Si no es por nosotros, los “deslices” de los “contratados” podrían tirar por los suelos el prestigio de esta “gran empresa”. ¿Se nos reconoce? No, por supuesto. Yo me he llegado a sentir como una planta. Bromeamos por aquí diciendo que soy un ficu s y mi otra compañera un geranio.
No me quejo de la oportunidad que me dio la empresa, ni de las gestiones de la universidad, puesto que tras un año de búsqueda infructuosa, fue la única manera de “colocarme” de algo relacionado con mi titulación (no Pili, quién está de becario no es porque quiere, es porque no encuentra otra cosa), sino del limbo legal en que me encuentro. Sé que tengo el tiempo contado, ya que después de un año de trabajar sin cotizar, viviendo con mis padres porque no tengo un sueldo digno (ni puedo pedir la ayuda del gobierno, pese a estar infinitamente por debajo del salario mínimo), sin vacaciones ni días de libre disposición y, lo peor, sin derecho a la pataleta puesto que “agradecida tendría que estar” me echarán a la calle, no sea que tengan que pagarme y pierdan una ínfima parte de sus descomunales ingresos. Lo peor también es que me engañaron con el horario y las condiciones de trabajo para que firmase, y si abandonas la beca, te lo plantean más o menos co mo desertar del ejército de EE UU en plena guerra.
¿Becas? Sí, pero regladas, cotizando y considerando al becario como una persona. Y que los que ya tienen su puesto se esfuercen un poco, ya que se relajan porque ya vendrá el becario a hacerlo todo, por supuesto, sin posibilidad de quedarse en la empresa y robarles su trabajo.
(publicado por obmutescere)





Hola! Yo soy la compañera del ficus, el geranio, y he de confirmar todo lo q ella dice y aunque resulte triste, se pueden añadir más cosas como el penoso estado del mobiliario que nos han dado para trabajar. Mientras las plantas tenemos que subsistir durante 8 largas horas en unas mesas catalogadas como material peligroso con riesgo de romperte una rodilla, unas sillas que se parten en dos o unos ordenadores cercanos al spectrum, llegan nuevos empleados de alto standing y les ponen mesas nuevas con sillas irrompibles y ordenadores de última generación. Lo mejor de todo, es que nosotras nos podemos considerar afortunadas por estar donde estamos porque hay becarios en peores situaciones, pobres!